El 28 de mayo nos despertamos con una nueva inquietud, el volcán Tungurahua, a unos 134 km de Quito, comienza a bramar y a expulsar material incandescente. La última gran erupción se produjo en 1999, en 2006 una aldea fue arrasada por los aludes de lava y lodo.
Las comunicaciones aéreas con España, canceladas desde el viernes, se han restablecido en la tarde de hoy.
Todo parece indicar que está volviendo a la normalidad.
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