Terminaron las Fiestas en Quito. Hoy, casi por fin. Ha sido una semana, durita, larga, de poco dormir, de mucha juerga, de toros, comer, beber y gastar.
Esto es casi como cualquier fiesta local que se celebre a lo grande pero a tres mil metros de altura y repetida día tras día.
Quién piense que los quiteños son aburridos que se lo haga ver. O que investigue, mejor que venga a Quito, cualquier fecha es buena pero en fiestas…
El “Chulla Quiteño” suena a todas horas, en todos los lugares y acaba entrándote como una obsesión: Plazas, locales, radio, tv, Chivas, toros… vas por la calle y silbas la tonada, a veces incluso crees que tienes toda una banda en la cabeza, en esas ocasiones exageras, tienes una banda cerca, pero no en la cabeza. Hay bandas en las esquinas, en los restaurantes, en los bares, en…
¡Que lindo pasacalles!
¡Que viva Quito! ¡Que viva! Gritas que viva Quito a cualquier hora y en cualquier lugar.
Los toros, las corridas de toros, comienzan a las 12.00 horas, sobre las 15.30 llueve todas las tardes (aguaceros de los de verdad) con la interpretación, y el canto, del himno de Quito
(Podéis escuchar el himno, único en la región que habla bien de los españoles, y disfrutar de algunas imágenes de la ciudad)
Y luego ya todos a gritar ¡Qué viva Quito! y a beber y a ver como los mansos huyen a toriles, y a ver a los grandes “maestros” españoles y “franceses” meter el pico. Lo de los toros, al menos este año no tiene nombre, por eso no hablaré de ellos pero de los otros toros, quiero decir del ambiente, del público, de la feria si, porque merece la pena y porque nunca había visto nada igual.
Siempre pensé, desde la primera vez que puse los pies en esta ciudad, que era la más española de toda América pero en estas fechas esa sorpresa inicial se convierte en incredulidad: cafés, restaurantes, tiendas, etc. se pueblan de farolillos rojos y amarillos, de comidas y tapas españolas, de música española, de vestidos de faralaes, de trajes cortos, de sombreros cordobeses, de botas de vino, y en la plaza igual o más, y suenan nuestros pasodobles y… y hace un calor, un calor… Es aconsejable sacar sombra en Quito, te evitas que el sol te de directamente en los ojos, por lo demás no hay sombra que valga, a las 12 el sol, está arriba y nada te ampara, salvo tu propio sombrero. Pero eso no impide que la plaza agote su aforo, 14 mil personas, y grite ¡Viva Quito! y pida música a la orquesta ¡Tocá trompudo! ¡Viva Quito!
En los alrededores de la plaza se instalan todo tipo de tenderetes de comida, bebida, recuerdos, accesorios, patrocinadores,etc. y los mejores “lugares” de copas y comidas de Quito instalen “Chiringuitos” para sus clientes y sirven fino “TIO PEPE”
A las 15.30 puedes irte a comer a cualquiera de los muchos lugares que ofrecen fiestas españolas con cuadros flamencos incluidos traídos desde España expresamente, incluso tunas. Las calles están llenas de carteles inmensos de José Tomas, El Juli, Uceda, El Fandi…
Dije que no hablaré de los toros y no hablaré de los toros, pero de la madre que parió a los ganaderos tampoco.
Algunas imágenes de las “Chivas”
En fin, fiestas, hoy acabamos en “Casa Damián” comiendo tapas españolas y dando palmas con los flamencos, mañana a trabajar. Por cierto otro año que me pierdo la mejor de las fiestas en casa, no será la más divertida pero nos permite vivir y convivir, Feliz Constitución a todos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario