jueves, 22 de octubre de 2009

Cuaderno de Bitácora 7

Jueves 22 de octubre, nublado, por la tarde lluvia y a la noche cerveza y salchichas, fiesta alemana, luego, a la salida, niebla, frio y despedidas rápidas. Otra semana sin “Diablo”, la anterior estuvimos solos, gala particular.

Aumenta el trabajo pero no los contratos, algo falla.

A veces los días son largos, otros interminables.

El volcán Reventador lleva unos días amenazando erupción, la última vez cubrió de cenizas Quito durante meses. Seguimos en estado de excepción y ayer hubo incidentes graves con los universitarios. ¡Seguimos bien!

Quisiéramos irnos a finales de mes a la playa, acá se juntan varios feriados, pero no hay pasajes de avión, a ver en que queda.

Con motivo de la Fiesta de la Hispanidad organizamos en casa una “Paella”, bueno se podía comer, la mayor parte de los ingredientes eran parecidos o sucedáneos. Ahora iremos a por la “Fabada”, R. trajo de todo. Uno de los problemas que no conseguimos solventar es el punto de ebullición y la cantidad de agua necesaria para alcanzarlo y mantenerlo sin que la mayor parte del guiso quede “Socarrat”. Insistiremos, prueba y error.

He vuelto a los tangos: “… No hagas un tango de todas las cosas, el día ya está planteado, como cayo quedó, lastima uno…”

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