Si uno teclea en Google esa frase: “El bar de la guerra de las galaxias”, los resultados, que son muchos, hacen referencia siempre a sitios con “gentes raras”, en la mayoría de los casos a bares repletos de gentes Frikis.
¿Vieron la película? ¿Recuerdan el bar?
El Coffe Tree, se encuentra en la Plaza Foch y Reina Victoria, Quito.
No está lleno de Frikis, porque acá no hay esa fauna, pero si concentra la mayor cantidad de gente rara que pensar uno pueda, entre ellos nosotros, que somos asiduos.
Su esplendor comienza sobre las 18 horas y alcanza el cenit sobre las 21 horas de los viernes y sábados.
Los domingos aparece desierto a la hora del aperitivo español.
Como toda la plaza Foch…
Entre nosotros, las noches y madrugadas de los sábados son “duras”, acá se toma de forma descontrolada y espasmódica, además todos los locales, que cada vez hay más, tienen ofertas de dos por uno, de tres por dos, de cerveza, de mojito, de daiquiri, de casi, casi lo que quieras… y claro 6 cervezas por 7 dólares…
Volvamos al bar que por supuesto está abierto las 24 horas para comer, beber, quedar, ligar, enamorarte, marcharte… que reúne a las más variadas especies humanas extraídas de los más recónditos lugares del planeta: Estados Unidos, Alemania, Korea, Francia, Colombia, Brasil, Venezuela, México Lindo, Perú, Italia, Argentina,, Japón, India, Inglaterra… y por supuesto España, perdón, quise decir Cataluña, Madrid, Andalucía, Galicia, Cantabria, Euskalerría, Rioja, Aragón, Castilla León y Junta de Comunidades de Castilla La-La Mancha, País Valenciano, Región de Murcia, Extremadura, Principado de Asturias, Canarias y venidas de las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, aunque estos en menos medida, apenas dos o tres que juntos o por separado conforman el Estado Español (Esto es porque a Sergio le gusta la ironía y últimamente la echaba en falta) Adolescentes mochileras/os norteamericanas/nos charlan animadamente con jóvenes de ambos sexos ecuatorianos y ecuatorianas, o de cualquier otro lugar, durante aproximadamente diez minutos, recordemos que los y las jóvenes en su país no pueden beber hasta los 21 años y recordemos también, ya puestos, que acá si pero no saben, ni unos y otros, luego el “Pedal “es tal que ya no hablan.
En el Coffe Tree unos van vestidos de invierno, otros de verano, otros de alta montaña, otros como en el Caribe… Las Estufas con forma de seta desprenden calor y olor a queroseno a partes iguales. Los distintos idiomas se entremezclan, las gentes también, rubios, morenos, indígenas, negros, gringos, pelucones… como los cafés, con las sopas, los Martinis con el Sancocho, las cervezas, las hamburguesas, los mojitos, los sanduches, la música tecno y la Salsa o el Merengue… Es el caos de la globalización mostrando su cara más amablemente capitalista, todos consumiendo y pagando en dólares en un país que aun busca su identidad.
El domingo pasado estuvimos comiendo allí, creo que también cené el sábado, y de repente a media tarde con el sopor de la siesta apareció un grupo de música que instalo sus cachivaches en un visto y no visto y… Salsa, otra vez a tomar, y a bailar y juntarse gente…
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