Si tienes entre digamos algunos años y algunos más, la cosa está difícil. De las 25 empresas españolas con presencia en Ecuador que seleccioné he conseguido respuesta de dos:
Una de ellas, una editorial, me ha contestado literalmente:
Estimado Santiago, gracias por considerarnos para continuar con tu labor profesional en Ecuador. Lamentablemente no tenemos vacantes ni presupuesto para este año, de todas formas si puedo ayudar en algo durante tu traslado – estancia en el país házmelo saber.
Estoy encantado, nunca me habían tratado tan bien, igual es que mis experiencias son… bueno a las pruebas me remito. ¿Cuesta tanto quedar bien?
La otra, una multinacional, traslada mi CV, u “Hoja de Vida” que se dice allá, al departamento de RRHH que considerará mi solicitud. Sirve pero no es lo mismo.
Las demás pasan hasta de contestarme, bueno igual que en España.
La Administración Española, sus muchachos/as también pasan de mí, sospecho que he metido la pata en algún momento del proceso. No importa, hubiera estado bien, pero no importa, después de veintisiete años ya nos conocemos lo suficiente: no nos aguantamos seguimos juntos por costumbre.
¿Y entonces? Seguir buscando, si alguien sabe de algo. Haber, algún contacto tengo para cuando llegue, por lo menos un mes de entrevistas casi lo tengo asegurado.
Y si no a escribir. Ya terminé “Siempre son los otros” by Yago Donday, drama en un acto, setenta minutos más o menos, que no consigo que nadie lea. He repartido unos 12 ejemplares y nada. Dos comentarios. O no se atreven a leerla, o no se atreven a decirme que es… Quizás consiga ser el autor menos leído de la historia, en todas sus acepciones a Dios gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario